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Cada vez hay más lesiones en las manos por el mal uso de dispositivos electrónicos.26 de Mayo de 2009 (Infobae)

Teléfonos, teclados y videojuegos son algunos de los "responsables" de la llamada "fatiga del pulgar", inflamación en las manos o muñecas, pérdida de fuerza y, en algunos casos, tendinitis. La clave, detectarlos y consultar a tiempo para que no se agudicen. Especialistas de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano (AACM) explican cómo dispositivos aparentemente inofensivos pueden provocar problemas en las manos. Con la incorporación del uso de dispositivos electrónicos que nos hacen la vida más fácil, las consultas a especialistas por problemas en las manos relacionados a esta práctica crece cada día. Y es que a pesar de no tener un efecto negativo inmediato, la práctica reiterada de ciertas posiciones y movimientos que mantienen a la mano en tensión permanente puede traer efectos nocivos. Una de las partes de la mano más afectadas es el dedo pulgar, que se usa casi con exclusividad para redactar mensajes SMS además del marcado de números. Las teclas de los teléfonos tienen muy poca separación entre sí, e inducen a un movimiento poco natural. También son los pulgares los principales involucrados en el uso de videojuegos que generan estrés en las articulaciones, provocando una patología por exigencia desmedida. Adriana Pemoff, jefa del Equipo de Miembro Superior del Hospital Fernández y presidente de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano, dice que "en el último año, las consultas de jóvenes con dolores en la base del pulgar llegan a ser de 2 o 3 por semana".En estas consultas, la mayoría de las preocupaciones son sobre dolores intensos, vainas sinoviales inflamadas en las manos o muñecas, pérdida de fuerza y en algunos casos, tendinitis. La llamada "fatiga del pulgar" se atribuyó en un primer momento al uso de los teléfonos o dispositivos con teclados QWERTY, pero hoy en día las consultas se relacionan a una gran variedad de dispositivos y a equipos tradicionales. La pregunta que surge ante este panorama es qué pasará luego de varios años de abuso de estas prácticas, ya que el fenómeno es relativamente nuevo y aún no vemos los efectos en el largo plazo. Carlos Eugenio Martínez, de la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano (AACM), agrega que "de las consultas por tendinitis y otras patologías asociadas, el 15% corresponde al mal uso de aparatos electrónicos". Y advierte: "entre los jóvenes ocasiona una leve afectación articular pero entre los mayores de 45 años, la recuperación no es tan rápida y va motivando un progresivo desgaste de la articulación trapecio metacarpiana o articulación base del pulgar". Como en casi todas las afecciones, es importante detectar los problemas a tiempo, antes de que se agudicen y sobre todo, no minimizar los efectos de prácticas que se nos hacen cada vez más esenciales a la vida cotidiana. Adriana Pemoff explicó que algunos inconvenientes pueden prevenirse si cambiamos ciertos hábitos: "lo indicado es buscar un asiento con un respaldo confortable y sostener el teléfono móvil con ambas manos, a 15 centímetros de los ojos. No hay que responder los SMS con la espalda encorvada y la cabeza inclinada hacia abajo por más 10 minutos”. Y agrega que “para que desaparezcan las molestias, es fundamental recurrir a un especialista, un terapista de mano que re-eduque la posición de las manos en el teléfono" y, por supuesto, tratar de medir la frecuencia e intensidad del uso de los aparatos.

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