Actualidad |

Cómo optimizar el trabajo diario: táctica y estrategia. 6 de enero de 2018 (Clarín-Derf)

Evitar el desorden en el espacio de trabajo es clave para optimizar el tiempo.


Hacer listas con los pendientes del día: se puede clasificar cada tarea como “a realizar”, “en curso” y “finalizada”.


Distinguir lo importante de lo urgente, ya que no todo lo urgente es importante. Esto ayuda a priorizar cada actividad.


Aprender a decir que no es clave. Un “no positivo” a tiempo evitará una agenda cargada de temas que no agregan valor y desenfocan lo esencial.


Mantener limpio y ordenado el espacio laboral, la bandeja de entrada de correos electrónicos y los archivos de computadora. Ser meticuloso y prolijo con estos procedimientos es esencial para ahorrar tiempo.


Animarse a delegar: hay muchas tareas que podrían hacer otros mientras uno dedica su tiempo a lo importante.


Crear bloques de tiempo (técnica llamada “pomodoro”, que establece bloques de 25 minutos) para trabajar y descansar. Intercalar períodos de trabajo sin interrupciones con otros de relax ayudan a concentrarse mejor y terminar todo más rápidamente.


Las acciones que llevan menos de un minuto conviene hacerlas en el momento: pequeñas acciones resueltas en el acto terminan haciendo una gran diferencia al final del día.


Es clave mantener el foco y hacer una actividad a la vez, de modo de elevar la productividad y disminuir el agotamiento.


Revisar los procesos para una gestión efectiva del tiempo: se aconseja rever y cuestionar cada tres meses cómo se están haciendo las cosas y si se están logrando los objetivos propuestos.

 

 

Dejá tu comentario