Distanciamiento 18 de junio 2020
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Coronavirus y sexting: intimidad sin derecho a roce

El aislamiento social, preventivo y obligatorio generó cambios estructurales en la forma de relacionarnos sexualmente. Una recorrida por el universo erótico-sexual que presenta nuevos conceptos y modalidades diferentes.

El 20 de marzo, junto con el inicio de la cuarentena, los argentinos y las argentinas comenzamos a atravesar una serie de cambios en su vida diaria que -en aquel entonces- parecían impensados e inimaginables. Salir a la calle con el tapabocas, desinfectar cada cosa que tocamos o cambiar el calzado al entrar a casa, son algunas de las modificaciones que tuvimos que afrontar a partir de la pandemia del coronavirus. Muchos fueron los hábitos que se han visto condicionados por esta nueva realidad. Lejos quedó juntarse a comer, ir al cine o ir a la plaza. Sin embargo, hay otro aspecto que se vio muy perjudicado y que plantea un entramado más complejo y es el sexual. Quien está soltero o soltera o quien está en pareja pero no convive, se vio obligado a dejar de mantener encuentros sexuales. Por eso, en esta oportunidad, ahondaremos en conceptos como cibersexo y sexting que son prácticas alternativas a los encuentros sexuales, acordes a los tiempos que corren.

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En un principio, se concebía como cibersexo al desarrollo de actividades de carácter sexual a través de las redes y las tecnologías de la comunicación, de manera solitaria o en pareja. En la práctica se buscaba simular un acto erótico online haciendo uso de textos, audios y videos. En cambio, el sexting, estaba ligado pura y exclusivamente al intercambio de mensajes de texto con una connotación sexual. Hoy en día, a partir de la expansión global de los teléfonos inteligentes (smartphones), la posibilidad de generar contenido audiovisual desde nuestro celular se tornó mucho más accesible. Por eso, a través de aplicaciones de mensajería instantánea como Whatsapp, se puede tener sexting haciendo uso de la cámara o el micrófono propios de nuestro móvil. La posibilidad de generar una interacción sexual, a distancia con estas características justifican por qué en este contexto de aislamiento social preventivo obligatorio, es una de las prácticas carnales más recurrentes. Como todo acto sexual compartido, el sexting comprende una exposición de nuestra intimidad con otra persona, pero - a diferencia de un encuentro cara a cara - esa exposición se puede tornar riesgosa a partir de un mal manejo del contenido que enviamos o recibimos desde nuestro celular. Para evitar un mal momento en torno a una invasión de nuestra privacidad, es preferible tener un vínculo de confianza con la persona que vamos a interactuar y ser precavidos respecto a las plataformas que utilizamos.

En este contexto, no solo los vínculos sexuales tuvieron que adaptarse a un espectro virtual. La obra de teatro Sex, dirigida por José María Muscari, había sido furor en 2019 por lo novedoso y provocativo de la puesta en escena. Este año, a partir de la crisis sanitaria, decidieron readaptarla y llevar a cabo una experiencia que fue definida como sexting artístico.

“Sex es una excusa para explorar qué nos pasa con la virtualidad y la sexualidad y para hablar de muchas de cuestiones humanas que nos suceden al vincularnos con otro eróticamente”, detalla la comediante, actriz e integrante de este espectáculo, Señorita Bimbo. Hace pocos días, en las redes sociales, se generó un debate por las críticas en torno a las características corporales de los actores y actrices que componen el elenco, haciendo alusión a que se trataba de cuerpos, mayoritariamente, hegemónicos. “No todos los cuerpos son blancos, hegemónicos ni jóvenes. El erotismo no está contado solamente desde lo corporal. Sex es tan amplio como lo es la sexualidad. Tiene que ver con el erotismo, con los límites y con lo más humano del sexo. Hay que indagar y encontrarle el vuelo y lo artístico a un tema tan tabú como es el sexo”, argumenta Bimbo.

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Más allá de lo que representa la cuarentena en el día a día, es imposible no pensar en la repercusión que tendrá el aislamiento y la virtualidad adoptada en nuestra forma de relacionarnos de cara al futuro. La comediante feminista, sostiene que la sexualidad que viene no solo estará marcada por esta pandemia, sino también, por otra manera de pensarnos y vincularnos. “En algún momento volveremos a poder tocarnos y encontranos. Creo que en este contexto las redes tuvieron otro peso. La ansiedad disminuyó para mucha gente que empezó a vincularse y pudo ponerse a charlar sin la urgencia de tener que satisfacer el deseo sexual inmediatamente”.

Disfrutar de nuestra sexualidad durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio haciendo uso de las múltiples herramientas que tenemos a disposición, puede ser una fuente de bienestar emocional y de entretenimiento importante para convivir con nosotros mismos durante el encierro.

FUENTE: Por Agustina Grisolía para El Destape Web
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