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Cristina investigará los gastos de Michetti

Se iniciará una auditoría por la detección de retrasos en los pagos, adelantos de obra excesivos, nombramientos de última hora y zonas de trabajo insalubres.

La vicepresidenrta, Cristina Kirchner, asegura haber encontrado en el Senado con varias anomalías, entre ellas: facturas impagas, contrataciones viciadas, ex asesores del PRO nombrados en categorías altas y un taller de mantenimiento en condiciones paupérrimas.

El informe fue elaborado por su secretaria administrativa María Luz Alonso, a los que tuvo acceso La Política Online (LPO) y que en los próximos días serán utilizados para realizar una auditoría general de la herencia de Gabriela Michetti.

La misma se dividirá en dos tramos. La directora general de Auditoría y Control de Gestión, Susana Baum, supervisará los gastos y contrataciones; y la directora de asuntos legales, Graciana Peñafort, encabezará una comisión para revisar el nombramiento de personal del último año junto a representantes gremiales.

Por su parte, Helio Rebot, ex secretario administrativo del Senado y encargado de la transición con Alonso, niega irregularidades y afirma que los balances que dejó tenían menos rojos que los de Amado Boudou.

"Nos ahorramos un año de presupuesto con la reducción de personal", aseguró y explicó que mucha de la deuda es por desembolsos pendientes del Ministerio de Hacienda.

La deuda del Senado es de gastos corrientes y porque Hacienda no mandaba los fondos.

La mayor deuda es con Optar, el operador turístico de Aerolíneas Argentinas y encargado de cobrar los pasajes aéreos de los legisladores, que reclama 45 millones de pesos por los últimos seis meses. Hay otros $ 21 millones pendientes de pago con empresas terrestres.

Michetti sostuvo el canje por dinero del remanente de pasajes hasta julio, cuando firmó una resolución conjunta con Emilio Monzó para suspenderlo y ofrecer un menú de cuatro opciones a los senadores.

Michetti y Cristina

Alonso encontró licencias informáticas vencidas por 50 millones, facturas de telecentro por 247 mil pesos, una flota de 280 celulares de la que sólo se recuperaron 80 y también, cuatro sistemas informáticos externos que se resistían a entregar las claves si no cobraban los seis meses de deuda.

Rebot defiende la incorporación del SAP, el sistema de informatización que adquirió mediante un convenio con Ubatec, una organización integrada por la Universidad de Buenos Aires (UBA), la UIA, la CGE y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La documentación del Senado indica que se pagaron 20 de los 22 millones que costaba la contratación, un cumplimiento ejemplar, pero que el sistema casi no funciona en las oficinas y hay mucho retraso de los expedientes.

Michetti dejó tres plazos fijos de 565 millones de pesos, pero 535 están comprometidos para las obras que aceleró el último año, cuando los pasillos del palacio se atestaron de andamios, con obreros trabajando de lunes a lunes.

Mientras tanto, uno de los planes de Cristina para el corto plazo es comprar un grupo electrógeno para evitar otra sesión contrareloj como la asunción de senadores del 27 de noviembre, cuando Michetti tuvo una hora de luz para tomar juramentos.

Y acondicionar el taller de mantenimiento que funciona en la calle Entre Ríos 131 en condiciones insalubres. "Son instalaciones viejas con tareas en desuso. Los empleados se fueron jubilando y preferimos reemplazarlo con contrataciones específicas, porque no tiene sentido crear un ejército para mantenimiento", se defendió Rebot.

Alonso promete que no habrá una persecución de empleados, pero sí quiere conocer al personal político nombrado a ascendido después de las elecciones primarias. Su antecesor dice que fueron sólo 12 y sus únicas designaciones en planta permanente, varias de enfermos terminales que murieron.

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