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Cuando la grandeza es por obligación

El resultado de las PASO fue demoledor para Cambiemos. Ni el presidente ni sus allegados lograron estar a la altura del mensaje que dejó la ciudadanía, algunos rozaron la grosería para con el pueblo que se expresó

Es difícil en este escenario calificar los dichos de Carrió, que resultó irrespetuosa ya no con los ciudadanos, sino con la voluntad popular que pocas horas antes se había expresado, y reclamó sin lugar a dudas un cambio, pero no el de Cambiemos.

Ni el presidente y menos aún Elisa Carrió tuvieron la visión o la sensibilidad necesaria para escuchar el mensaje que dejaron las urnas. Menos aún advirtieron las señales, algunas muy visibles del sufrimiento que los errores de la política económica propinaron a los argentinos.

"No es mala la adversidad para Cambiemos porque nos quita la soberbia", dijo Elisa Carrió para reconocer la derrota. Los dichos de la hacedora de la alianza que llevó a Macri al poder sonaron a extemporáneo reproche, pero reconoció uno de los pecados capitales de Cambiemos: la soberbia

Tras la derrota en las urnas y las infelices palabras de Macri para con los “despiertos” ciudadanos, quedó claro que no tiene, ni quien le escriba, ni quien lo aconseje. La página de la historia que le toca escribir le pide renunciamientos y sobre todo grandeza…esperemos, por el bien de todos, que la tenga

Antonio Rico

FUENTE: redacción@derf.com.ar

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