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El grito del cansancio chileno

La situación que viven los chilenos, nos tomó a los argentinos en medio de las elecciones generales, quizás por eso nos resulta difícil entender el porqué de esta manifestación popular

Las protestas en Chile impresionan por sus cifras. Más de diez días hace que los chilenos tomaron las calles, 11 bocas de subtes y 180 supermercados sufrieron daños. El 25 de octubre último, 1,2 millones de personas marcharon y contribuyeron a la decisión del presidente Sebastián Piñera de suspender el toque de queda vigente en el país.

El despliegue de militares armados y de dispositivos de la policía uniformada no lograron frenar a los centenares de manifestantes que tiene a varias ciudades de Chile sumidas en un verdadero caos. Finalmente 11 días después de que comenzaran las manifestaciones, Piñera “entregó” la renuncia de todos sus ministros.

La crisis se desató cuando, por recomendación de un panel de expertos del Transporte Público, el gobierno del presidente Sebastián Piñera decidió subir el precio del pasaje del Metro en 30 pesos, llegando a un máximo de 830 pesos (US$1,17 aproximadamente). Ese fue el “despertador” de la sociedad chilena que empezó a ver claramente las grietas de un sistema que se publicitó como el modelo latinoamericano

Las decisiones de Piñera no lograron calmar a los chilenos, por el contrario, la tensión ha ido en aumento. Las protestas han sido cada vez más masivas y los petitorios sobre la necesidad de crear una sociedad más igualitaria y más justa se hacen cada vez más evidentes.

"No es por 30 pesos, es por 30 años", es la que explica parte del profundo malestar que hay detrás de las protestas y que muestra que muchos chilenos se sienten "abusados" por un modelo económico con profundas deudas sociales que las elites empresariales y políticas desoyeron por 30 años.

Lo cierto es que en Chile el modelo democrático fracasó y esta protesta popular “se ha llevado puesta” a las instituciones políticas. Hoy Chile reclama por otro “modelo” con liderazgos sociales.

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