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El temor de Cristina. 27 de mayo de 2018 (infobae)


La expresidenta pidió que revisen su despacho para descartar la posibilidad de que le instalen micrófonos y pueda ser escuchada.


Trabajadores del Senado se vieron en una situación incómoda días atrás, cuando Cristina Kirchner pensó que le habían puesto micrófonos en su despacho del tercer piso, debido a que los empleados entraron para realizar tareas de limpieza.


Los empleados encargados de la limpieza suelen entrar a los despachos para realizar el aseo cada cierta cantidad de días y cuando la ex presidenta notó que le había tocado al de ella, pidió una inspección para asegurarse de que no le habían puesto micrófonos para espiarla.


La División de Inteligencia de la Policía Federal tuvo que acercarse al Senado para cerciorarse de que no hubiera aparatos sospechosos y los trabajadores de Intendencia y de limpieza que asearon el lugar debieron firmar diversos papeles y actas para que la senadora se quedara tranquila.
 

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