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En Neuquén un niño de 5 años murió al tomar dióxido de cloro

En la ciudad de Plottier, Neuquén, un niño de cinco años murió tras tomar dióxido de cloro un día antes.

En la ciudad de Plottier, en Neuquén, un niño de cinco años falleció luego de tomar dióxido de cloro un día antes.

Los padres del nene le dieron unos 750 mililitros de dióxido de cloro porque el menor presentaba "cierto malestar como decaimiento y aparentemente tenía un dolor abdominal, que eso podría llegar a tomarse como un síntoma de coronavirus".

La causa de su deceso fue un paro cardio-respiratorio. En diálogo con LM Neuquén, el jefe de Atención Médica del Hospital de Plottier, Rafael Palomino, aseguró que el niño entreó a la guardia externa del centro de salud sin signos vitales y aclaró que todavía no se puede confirmar si el dióxido de cloro fue el causante de su muerte.

Luego prosiguió: "El paciente no tenía antecedentes patológicos importantes y cuando preguntamos a los padres surgió lo de la ingesta de dióxido de cloro" y agregó: "También se tomaron muestras de sangre para descartar que no sea otro tipo de germen infeccioso que haya podido causar la muerte de manera súbita".

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Ante este caso, desde el Ministerio de Salud emitieron un comunicado para rechazar el consumo de cualquier producto que contenga dióxido de cloro, clorito de sodio, hipoclorito de sodio o derivados.

En el documento se especificó que "el dióxido de cloro es un gas de color amarillo o amarillo-rojizo utilizado como blanqueador en la fabricación de papel, en plantas públicas de tratamiento de agua y en el proceso de descontaminación de construcciones" y se añadió que "el dióxido de cloro es un gas de color amarillo o amarillo-rojizo utilizado como blanqueador en la fabricación de papel, en plantas públicas de tratamiento de agua y en el proceso de descontaminación de construcciones".

Además, se señaló que "el dióxido de cloro y el clorito sódico reaccionan rápidamente en los tejidos humanos y, si se ingieren pueden causar irritación de la boca, el esófago y el estómago, con un cuadro digestivo irritativo severo, con la presencia de náuseas, vómitos y diarreas, además de graves trastornos hematológicos (metahemoglobinemias, hemólisis, etc.), cardiovasculares y renales".

"La dismunición de la presión arterial puede dar lugar a síntomas graves como complicaciones respiratorias debido a la modificación de la capacidad de la sangre para transportar oxígeno", sostuvieron.

Por último, en el comunicado se concluyó que "la inhalación a través de nebulizadores puede generar edema pulmonar, broncoespamos, neumonitis química y edema de glotis e incluso producir la muerte si se las exposiciones están por encima del valor límite de exposición profesional".

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