Nacionales | Macri | Patricia Bullrich | crisis | Casa Rosada | Córdoba | PASO

Fortalecerán la custodia de Macri tras la agresión en Córdoba

La ministra Patricia Bullrich y el secretario Fernando de Andreis se reunirán en Gobierno para reforzar la seguridad presidencial en plena campaña electoral

Ante esta nueva crisis de seguridad alrededor de Macri y su familia, se convocó en la Casa Rosada a una "reunión operativa" para hallar la solución a un riesgo de Estado que ya se repitió en Mar del Plata, Villa Traful, la quinta de Los Abrojos, La Pampa, Balcarce 50, Washington, Berlín y a pocas cuadras de la sede de la FIFA en Suiza.

También puedes leer: Un hombre insultó a Macri en la cara

La reunión contara con la presencia de Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, y Fernando de Andreis, secretario general de la Presidencia.

La Ministra asigna al personal de seguridad que cuida a Macri, pero De Andreis maneja la Casa Militar, que tiene la responsabilidad del diseño y la organización del operativo que debe mantener intacto al Presidente de la Nación.

La seguridad de Macri en Córdoba fue un caos que mezcló la ausencia de coordinación entre la policía provincial y la custodia presidencial, la impaciencia de Macri que deseaba llegar a la cena antes del partido Boca Juniors- Atlético Paranaense y el ritmo característico de una campaña proselitista que no da pausa a escasos días de las PASO.

"En Córdoba pasaron varias cosas: en primer lugar no hubo un adecuado espacio entre el momento que llegaba el Presidente y la prensa, que estaba en la puerta. Ahí tenía que haber un cordón policial. Lo segundo que pasó, es un tema de desorden: Schiaretti se puso a hablar con la prensa, la prensa se corrió hasta la puerta del restaurant, y en el medio de la prensa se coló este tipo que le gritó al Presidente y que simuló ser un fotógrafo", describió un funcionario que presenció la nueva falla de seguridad presidencial.

Y añadió: "Después la camioneta de Schiaretti taponó totalmente la calle, porque se bajó y la camioneta quedó ahí. A los pocos minutos, llegó la camioneta presidencial que estacionó detrás, y el Presidente no quiso esperar un minuto y se bajó. En ese momento, la puerta del restaurante estaba desordenada con la prensa, y el Presidente tuvo que pasar entre los periodistas, adonde estaba este colado. Y ahí se produjo la agresión verbal. La custodia funcionó. Pero fue un caos".

En plena campaña electoral es complejo garantizar la custodia presidencial porque la agenda es intensa y Macri se mueve en helicóptero y se mezcla con la gente sin ningún control previo. Sin embargo, la sucesión de fallas de seguridad también ocurrió cuando no había campaña proselitista y en lugares tan disímiles como Mar del Plata o Suiza.

Las fallas de seguridad alrededor de Macri se producen por la ausencia de inteligencia que anticipe lo que puede suceder en el recorrido presidencial (así sucedió en La Pampa y Mar del Plata), la decisión de no poner vallas y controles policiales (la irrupción de los adolescentes en Los Abrojos) y la ineficacia al momento de controlar en tiempo real qué sucede en el perímetro que debe proteger al jefe de Estado (Casa Rosada y Quinta de Olivos).

A estas situaciones puntuales se debe añadir el comportamiento presidencial. Macri se impacienta y rompe los protocolos de seguridad frente a las recomendaciones de sus custodios que están entrenados (hicieron cursos en Israel) y deben sonreír con diplomacia ante la negativa del Presidente de aguardar en su camioneta o evitar ciertos contactos con gente que aparece en las visitas proselitistas.

La reunión operativa entre Bullrich y De Andreis tendrá como objetivo ajustar la seguridad presidencial en un momento caliente de la campaña electoral. Se trata de una decisión política que incluye a todas las fuerzas de Seguridad y a la Casa Militar. La seguridad presidencial es una cuestión de Estado.

Dejá tu comentario