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Impulsan preoyecto para sacar de la calle a jóvenes limpiavidrios

En breve se pondrá en marcha una cooperativa de trabajo- Cumplidos los pasos legales y administrativos, sólo resta que el intendente firme el primer contrato. Un ambicioso proyecto pondrá en marcha por estos días la Municipalidad, en pos de dar los primeros pasos para lograr la reinserción social y laboral de los jóvenes que limpian parabrisas de autos en esquinas semaforizadas de la ciudad. A través de la conformación de una cooperativa de trabajo, ofrecerán el servicio de limpieza y mantenimiento de espacios verdes, públicos al principio pero también privados una vez que estén todos los engranajes funcionando. El puntapié inicial lo dará la misma administración municipal tras firmar el primer contrato. De acuerdo a lo previsto pagará a cada chico 500 pesos por el término de un año. Para llegar a la situación actual, con todos los pasos legales y administrativos cumplimentados, se recorrió un largo camino. Todo comenzó en noviembre del año pasado, cuando el intendente Martín Balbarrey encomendó esta misión a Graciela Castillo, una abogada especialista en Políticas Públicas de Menores y Adolescentes. Mientras ella elaboraba el proyecto, un equipo de asistentes sociales recorrió las paradas habituales y relevó a cada uno de los chicos, unos 120. “Resolví hacerlo por medio de la economía social, a través del asociativismo y propuse formar una cooperativa. La Municipalidad, a través mío y de quienes trabajamos en esto, será tutora de la iniciativa, una especie de guía hasta que esté encaminada y los chicos puedan manejarse solos”, reconoció la mentora, quien desde hace unos meses se desempeña como asesora legal de la Secretaría de Promoción Comunitaria. A partir de allí, los empresarios locales y los ciudadanos particulares podrán contratar a los jóvenes, que en principio se dedicarán a la limpieza y mantenimiento de espacios verdes de la ciudad, un servicio que denota la falta de personal adecuado en cantidad y calidad, dado la edad avanzada de muchos de los empleados. El proyecto se enmarca en las disposiciones de ley 26.061 de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes y en la ordenanza 10.100/96 de Iniciativa Comunitaria, que autoriza al DEM a realizar prestaciones de servicio a través de entidades de bien público o comunitarias. Para los que tienen entre 14 y 18, “que deben dedicarse a estudiar y jugar”, se prevé el fortalecimiento de sus familias, a fin de que a través de microemprendimientos y becas de estudio, los chicos puedan dejar el peligro de la calle. Aportes y obra social La cooperativa fue inscripta en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (matrícula nacional) y tiene ya la Personería Jurídica (matrícula provincial), con lo cual fue presentada ante la Afip que otorgó la excensión del impuesto a las ganancias y está en trámite ingresos brutos. En el ámbito de la administración pública, fue inscripta en la Dirección de Compras, para que analice si reúne los requisitos para ser prestadora de servicios de la Municipalidad; y el contrato fue revisado por las Secretarías de Hacienda, de la Producción y de Servicios Públicos, dado que hay que hacer una asignación presupuestaria. Por último lo analizará el Tribunal de Cuentas. Graciela Castillo comentó algunos de los beneficios que recibirán los chicos: “Ellos deben entender que no van a cobrar un sueldo fijo, sino adelanto de distribución de excedentes de la cooperativa. (Aunque en el contrato con la Municipalidad sí les pagarán 500 pesos por mes). A la vez recibirán varios beneficios porque al estar inscriptos en el Registro de Sectores Sociales, serán monotributistas sociales. Así, por una pequeña cantidad de dinero tendrán obra social y aporte jubilatorio, y estarán cubiertos por un seguro desde el momento que empiecen a trabajar, ya gestionado y conseguido”. A través de un pequeño fondo común, la cooperativa se encargará de pagar el monotributo, el seguro, el refrigerio diario, el transporte de los chicos, la indumentaria de trabajo y los elementos de seguridad. También deberán conseguir las herramientas, para lo cual se están gestionando algunos subsidios de particulares. El primer paso incluye a unos 30 jóvenes. “Con esto, la Municipalidad llega a su techo, y luego necesariamente deberá intervenir el sector privado porque al estar blanqueados cualquier empresario podrá pedir mano de obra a la cooperativa”, aclaró. Como requisito para ingresar a la sociedad, los jóvenes tuvieron que conseguir el certificado de buena conducta y someterse a una revisación médica, además de presentar el DNI. Dos cosas llamaron la atención de quienes están poniendo en marcha la iniciativa: “Todos tenían el certificado de buena conducta y muy pocos el DNI, por lo que las asistentes sociales debieron ayudarlos a tramitar el documento”. Familia y tiempo libre El proyecto de reinserción social y laboral de jóvenes limpiavidrios pretende además conseguir una ayuda para la familia del joven. “Estamos gestionando un microemprendimiento para su hogar, de modo que su esposa, compañera, madre o hermana gane en su casa un dinero extra para que sus hijos no vayan a comer al comedor sino que coman en casa con el papá cuando llegue al mediodía. De este modo, fortaleceremos la familia que es la máxima prioridad”, enfatizó Castillo. Otra etapa contempla la ocupación del tiempo libre para lo cual el proyecto prevé que de lunes a domingo de 18 a 22 profesores de educación física de la Dirección de Deportes, pasantes del Isef y artistas y maestros de plástica y pintura, entre otros, que convocará la subsecretaría de Cultura les darán clases en los barrios. “Apuntamos a la promoción personal de cada uno, de modo que cada cosa que vamos logrando tienen que cuidarla y hacer que el otro tome la misma actitud, de ellos depende que esto funcione y han entendido muy bien las ventajas que tiene el asociativismo”, finalizó la asesora legal.
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