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Kiosqueros y almaceneros reclaman controles sobre mayoristas

La principal preocupación del sector es la situación de 25 familias que quedaron sin sustento por no poder abrir sus cantinas escolares. Reclaman control de precios en toda la cadena productiva

Los kioscos y almacenes de barrio vienen siendo una salvación para que no haya circulación ante la necesidad de adquirir alimentos durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Sin embargo, la realidad económica golpea al sector de la misma manera que al resto del país.

Sobre el tema habló, Ricardo Mascheroni, integrante de la Cámara de Almaceneros y Kiosqueros de Santa Fe, quien advirtió que para mantener los precios se debe llevar medidas a mayoristas. Además describió la alarmante situación que viven 25 familias que dependen de la actividad de sus cantinas escolares en la ciudad.

En relación a esta última actividad, Mascheroni describió: "Son familias enteras que viven de su comercio y este año no pudieron arrancar su actividad. Es gente que se quedó sin un solo peso de ingreso. Estaban pidiendo a ver si podían sacar de las escuelas mercadería para que no se les venza y aprovecharla. Hoy no tienen medida de subsistencia alguna. En el monotributo son categorías C, D y E de una actividad muy particular, la cantina escolar. Y quedaron totalmente fuera. En nuestra cámara son aproximadamente 25 casos, familias que perdieron el sustento diario. Vemos con mucha preocupación eso y presentamos los reclamos para que los consideren".

Al mismo tiempo el representante dijo que la situación es dramática, ya que las ventas han "caído estrepitosamente". En este sentido expresó que kiosqueros y almaceneros están haciendo un gran esfuerzo para poder mantener abiertos sus negocios.

En esta línea apuntó: "Nos piden que no haya desabastecimiento, que la gente no se desplace por grandes distancias. Quedarse en casa es estar en el barrio, no moverse de la cuadra. Así que los que vivimos cerca de nuestros locales los hemos abierto, otros han cerrado sus puertas. Se han dado aumentos, hoy nos acaban de informar que otra empresa proveedora va a aumentar sus precios entre un 15 y un 25 por ciento.Venimos pidiendo al gobierno mayor control de precios, pero no solo en góndolas, sino en toda la cadena del mercado porque hay muchas avivadas".

"Veníamos de una Argentina que estaba muy mal, con la diferencia de que los últimos cuatro años se podían evitar, esto no. El gobierno nos pide que mantengamos abierto por esto de no circular, para que en los barrios estén disponibles los productos de higiene y de alimentos. Para que no haya aglomeraciones en ciertos puntos de la ciudad", agregó.

Sobre los productos, dijo que hay algunos que no se consiguen, específicamente que tienen problemas con las tabacaleras. "Te dicen que sí después no, y lo que están entregando son los cigarrillos que nunca le vendieron a nadie. Mágicamente son los que hay ahora", apuntó Mascheroni.

Asimismo, indicó: "Las empresas monopólicas retiran las marcas más económicas y quedan solo las caras". Y sostuvo: "Eso genera un incremento en el costo de vida de nuestros clientes. Está pasando que no siempre uno tiene la posibilidad de conseguir alcohol en gel o lavandina en mayoristas o distribuidores. Eso es una realidad".

"Entendemos el malestar de la gente, que por lo general reacciona frente al precio de góndola, se queja en el mostrador del kiosco o almacén de barrio. Pero lo que se tiene que entender es que los formadores de precios no son los almacenes o pequeños kioscos de barrio. En comparación es todo más caro: tener un empleado es mucho más costoso que para una multinacional francesa; tenemos menos poder de compra; menos capacidad de negociación, compramos en efectivo y no tenemos créditos de las empresas", explicó.

Sobre los consumidores recordó que la mayoría de los clientes son los que viven del día a día y que en esta época compran menos. Los elementos que más llevan son de primera necesidad como fideos, arroz, yerba y productos de higiene. "Nos preocupa no conseguir muchas veces el producto y cuando lo hacemos es con precios que no son los de antes del 6 de marzo", indicó.

Sobre las distintas políticas, Mascheroni apuntó: "Precios máximos es un gran programa, pero por ejemplo el jabón tiene que estar a 30 pesos, y vas a a un mayorista y te lo vende a 28. Respetan el precio máximo pero sobre el de ventas minoristas. Entonces, se pierde la rentabilidad y no es lo mismo quien en una semana vende 100 mil jabones que el que vende 15 en un barrio. Los costos no están establecidos y hay muchos abusos de parte de distribuidores y eso se tiene que controlar".

A nivel provincial, el referente describió: "Estábamos tratando Precios Santafesinos que no pudo seguir avanzando porque requiere de muchas reuniones y movimientos entonces, si bien se dio el beneplácito de parte de la cámara de acá y la de Rosario, quedó paralizado por el tema del aislamiento".

"Con el gobierno nacional tenemos muy buena relación y también con la Municipalidad ya que el intendente lanzó una buena disposición para mantener los horarios de 8 a 18 para que las compras sean programadas. Esto evita que el empleado de comercio se traslade constantemente porque es un horario de corrido. Y deja a los kioscos y almacenes de cercanía abiertos entre las 18 y las 22. Nos parece una medida ejemplar que se debería copiar en el resto de las localidades del país", sostuvo.

En relación a las semanas que vienen, Mascheroni evaluó: "Hay que ser realistas, prevenir es curar y esperamos que la gente siga cumpliendo. En el kiosco se cambió la forma de comprar. Es más ordenado. Salimos menos. Nosotros hemos propuesto a través de notas algunas ideas".

"Va a ser un proceso de mediano plazo, no creo que esto se solucione de manera inmediata en 15 días. Más pensando que viene el invierno. Sabemos que va a ser difícil. Nosotros vamos a hacer un esfuerzo para mantener los negocios abiertos y que la gente pueda quedarse en su casa y en su barrio".

Para finalizar expresó, los gastos para funcionamiento que deben afrontar en este contexto, Mascheroni dijo: "Hoy es un problema pagar hasta la boleta del gas. Muchos de los integrantes de la cámara estamos hace muchos años en el mismo lugar, eso genera que haya una relación con el propietario. Históricamente siempre pagamos al día el alquiler, estamos haciendo muchos esfuerzos para que esa cadena de pago no se corte pero necesitamos desde el Estado alguna ayuda".

"Que se tenga en cuenta nuestra situación, a nosotros no nos gusta quedarle debiendo al propietario o no poder pagar la luz o el gas. Entendemos que en nuestro rubro las medidas siempre llegan a las grandes corporaciones, esperamos que esta vez no sea solo así", concluyó.

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