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Las mejores cosas que puedes hacer para durar mucho más en la cama

Apretar el puño, pensar en algo que no sea erótico, hacer una lista con los presidentes... un grupo de hombres cuentan su truco para que las cosas no acaben antes de tiempo

¿Te has visto alguna vez en esa situación? Estáis en medio de una sesión de sexo para no olvidar en mucho tiempo, chocas los cinco contigo mentalmente de lo bien que os está yendo, y de repente... lo notas. Está aquí y es demasiado pronto. No quieres llegar todavía al clímax pero no puedes evitarlo... ¿o quizá sí puedes?

Desde luego existen muchos modos de entrenarse y no tienen por qué ser -citando a Beavis y Butthead- pensar en Margaret Thatcher en paños menores o enfundada en un bañador de dos piezas.

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La revista masculina 'Men's Health' ha decidido preguntar a un grupo de hombres cuáles son sus trucos para retrasar ese preciado momento (aunque temido si es demasiado pronto) y las respuestas, desde luego, sorprenden.

¿En qué piensan los hombres?

El primero de los entrevistados da un truco que podría ofender a algunas personas pero que, sin duda, surte efecto. "Pienso en animales muertos. Funciona el 100% de las veces, de verdad. Es un poco espantoso, todo sea dicho. Pienso en un ave o paloma muerta en la calle o en un mapache feo o algo así, nada demasiado vulgar y sangriento, porque entonces probablemente ya no querré sexo. Pero solo un animal muerto en la calle”. Es un truco como cualquier otro, pero a nosotros nos parece un Otro truco, confiesa un segundo, es beber agua. "Tengo un problema porque suelo eyacular demasiado pronto así que coloco un vaso de agua junto a mi mesilla.

Si lo estamos haciendo, hace mucho calor y sé que no tengo mucho más tiempo, tomaré un sorbo de agua y eso me enfriará, pero también me da un pequeño descanso de la posición. Y es un sorbo rápido para que pueda volver a retomar la faena".

Por tanto quizá sea buena idea cambiar de posición o tomarse un descanso. Túmbate sobre ella o comienza a besarla, descansando un poco. O simplemente puedes abrazarla durante un minuto más o menos. De esa manera la erección se mantendrá porque continuáis besándoos y acariciándoos pero el pene se tomará un respiro y necesitará excitarse de nuevo para terminar. Además, a ella siempre le gustará que os beséis.

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Y si no... puedes probar el truco que ofrece otro entrevistado: pensar en que le están pegando una paliza. Al menos no hablamos de palomas muertas ¿no? "Me imagino a mí mismo siendo golpeado por un coche o algo que da miedo y me sacude. No algo con lo que corra el riesgo de que se me baje, sino que tiene que haber un poco de adrenalina, hasta cierto punto. Es la pequeña pausa que necesito y me saca del momento del orgasmo por un instante". Si te excita un poco el dolor físico quizá este truco no sea para ti.

Otro de los que han participado en la encuesta, por ejemplo, explica que se centra en su pareja para no "llegar" tan pronto y correr el riesgo de dejarla insatisfecha. Parece más sencillo que el usuario que se da "una charla de motivación a sí mismo". ¿Tienes capacidad de pensar en las palabras correctas con las que hablar contigo mismo mientras te encuentras en el tema? "Parece una tontería pero me lo repito una y otra vez. 'No llegues todavía', me obligo a pensar, o 'hazlo por ella, vamos', y aunque pueda parecer absurdo me ayuda mucho a retrasar el momento".

"Aunque cambiar de postura está bien, recitar la plantilla de un equipo de fútbol también funciona", explica otra persona a El Confidencial, "en caso de que no seas muy fan de los deportes televisados puedes hacer como yo y recitar los nombres de las cantantes que más te gusten. Ariana Grande, Madonna, Lady Gaga... te haces una lista en la cabeza y la repites hasta que no puedas más. Y si no, el viejo truco de apretar el puño... quizá no suene muy científico, pero a mí me funciona".

Si no, a las malas, siempre podrás pensar en la cosa más antierótica que se te ocurra (aunque corres algún riesgo si te pasas), como decíamos al principio del artículo. No hace falta que sea Margaret Thatcher, siempre puede ser alguien a quien tengas más cercano y visto. Así lo explica un último entrevistado, de manera rotunda: "Yo pienso en alguien a quien odio, funciona todo el tiempo".

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