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Los siete acusados en la violación en manada seguirán detenidos

Se presentaron en la fiscalía de Dean Funes donde designaron a sus abogados. "¡Fuerza, estamos con ustedes!", gritaron los familiares de los denunciados por abuso sexual con acceso carnal.

La localidad de Dean Funes fue testigo de la conmoción popular que brotó en Sebastián Elcano. Más de veinte personas se apostaron frente a la Fiscalía de Instrucción y Familia para ver, recibir y apoyar a los siete imputados de abuso sexual con acceso carnal agravado por el número de participantes. Hubo llantos, congoja y manifestaciones atravesadas por la emoción. A las 11:19 en punto los implicados descendieron de tres móviles policiales que los había trasladado desde la dependencia policial de Villa de María.

Los había citado ayer la fiscal Fabiana Pochettino para prestar declaración indagatoria a efectos de la denuncia de un joven de 25 años con minusvalía cognitiva que los acusa de coerción, de robo, de agresiones físicas, de haberle introducido dedos en el ano.

La fiscal había llegado a las 8.55 de la mañana. Media hora después comenzó la procesión de los familiares, citados por su cuenta para brindarle asistencia emocional a los imputados, quienes habían sido detenidos en un procedimiento policial en simultáneo ayer a las siete de la mañana. Gritaron "fuerzas" en sucesivas ocasiones y profirieron frases de sostén. Los enunciados "estamos con ustedes", "no los vamos a dejar solos", "ya los van a largar", "nosotros sabemos que son inocentes" cubrieron el ingreso de los detenidos a sede fiscal.

La inocencia es una valoración homogénea a los familiares de todos los acusados.

Se habló con el círculo íntimo de los imputados y por recomendación e indicación de los abogados no quisieron brindar declaración. Desde su interpretación y de acuerdo a lo que los sospechosos les reconocieron, no existió violación alguna. Se remiten a los hechos como una burla, una broma, un acto que se encubre dentro de un contexto de inocencia.

Sebastián Lascano ejerce la defensa técnica de José Nicolás Reynoso, alias Pancita. Hoy fue el primer abogado al que le aprobaron la designación. Informó que aunque estaban previstas tomar las declaraciones indagatorias de todos los acusados, por razones de tiempo, quedaron postergadas para la próxima semana. El procedimiento judicial en las oficinas de la fiscalía consistió únicamente en la designación de los abogados.

Durante la estadía, personal policial aprobó la visita, personal y sintética, de los familiares con los acusados.

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"Hicimos hoy la designación de abogado defensor dispuesto por la fiscalía y probablemente la semana próxima se va a realizar la declaración indagatoria de cada uno de ellos -notificó el doctor Lascano-. Hasta que no tengamos acceso a la causa, no se puede emitir una presunción sobre los hechos. Lo que concretamente habla la familia es que el abuso sexual no existió bajo ningún punto de vista".

Puntualmente la figura que le aplicaría a la intervención de Reynoso -el defendido de Lascano- sería de coparticipación. En el video que se viralizó en el pueblo, se lo ve de fondo riéndose, vitoreando el abuso. De acuerdo al relato de los imputados, durante el tiempo en que se gestó la supuesta violación sólo estaban en la gomería cuatro de los siete denunciados. Los hermanos Emanuel y César Rojas, dueños del establecimiento, se habrían ido antes de que se suscitara el abuso hacia el Festival de la Palma en San Francisco del Chañar. Tampoco se encontraría in situ el séptimo implicado, Emanuel Borges. De hecho, en el documento filmográfico no aparece ninguno de estos tres acusados. Están Reynoso, adulando pero sin intervención directa, Ramón Ludueña y Jorge Cisnero, los más comprometidos, y Ezequiel Cisnero, el que filma y pregunta si habían "atado al cordero".

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Desde el entorno de la víctima hablan de un segundo video, en el que se habrían producido los actos más macabros.

Los familiares de los imputados niegan la existencia de ese documento y reducen el abuso a "solo unos dedos". Por su parte, el doctor Oscar Somale habló con una radio local donde expresó que sus defendidos, los hermanos Rojas, no tuvieron implicación en el hecho, que habían prestado las instalaciones anexas a la gomería, una suerte de tinglado, para celebrar una sobremesa posterior a un asado. "No había riesgo procesal ni de fuga pero sí mucho alboroto social", precisó y dio a entender que la mediatización del caso aceleró las detenciones ordenadas por la fiscalía.

La fiscal Pochettino decidió que hoy el acto procesal se circunscriba a la designación de los abogados defensores y que al finalizar sean trasladados al penal de Cruz del Eje, donde -según su juicio- estarán más seguros y tranquilos que en las inmediaciones de un pueblo en controversia.

A las 13.30 los siete imputados se retiraron de la sede fiscal en las mismas condiciones en las que habían llegado: esposados y con sus remeras descubriéndoles el torso y tapándoles la cabeza. "¡Te amamos!", le gritaron al Panza Reynoso sus familiares, entre sollozos y congoja. Él respondió como pudo: levantó el pulgar. Deberán regresar los siete en una semana para prestar declaración indagatoria.

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