Distanciamiento 18 de junio 2020
Actualidad | Nicole Neumann | coronavirus

Nicole Neumann le respondió al gremio de empleadas domésticas

En un texto, Nicole Neumann respondió tras las acusaciones de la Unión de Trabajadores Domésticos y Afines.

Nicole Neumann contó que, tanto ella como su empleada doméstica, contrajeron coronavirus. “Le pedí por favor que se quedara encerrada en su cuarto hasta que le hicieran el testeo”, dijo la modelo y detalló que la mujer fue trasladada a un centro de aislamiento. Además, contó que su empleada tenía un fin de semana libre cada 15 días para ir a visitar a su familia.

Sus declaraciones generaron polémica y el repudio de la “Unión de Trabajadores Domésticos y Afines” que acusó a la modelo de tener una “actitud irresponsable por violar las leyes laborales y sanitarias vigentes”.

Ante esto, Nicole Neumann escribió una carta abierta sobre la situación legal de su empleada: “A partir del momento que comenzó la cuarentena, Daniela, la señora que trabaja en mi casa, permaneció en su propia casa”.

“Transité sola los meses de marzo, abril y mayo. Trabajando, ocupándome de mis hijas, de la casa, como casi todas las mujeres y hombres de nuestro país. Pero el ensañamiento y persecución me acompañaron en el trayecto, que quién me peinaba, que me hacían las uñas, que me cobraban multas por violar la cuarentena en mi barrio”, indicó.

“Quiero aclarar que Daniela, la señora que volvió a trabajar a casa por pedido de ella, es paraguaya. Antes de decretarse el aislamiento se encontraba en trámite su residencia en nuestro país y la obtención de su DNI, trámites paralizados y que impiden realizar su inscripción previsional”.

Pero necesita trabajar, necesita que no se le cierren puertas. Y yo necesito que cuiden a mis hijas mientras trabajo, por eso acepté que volviera a casa. Que viviera con nosotras, que pudiera ayudar a su familia con su sueldo, que compartiera nuestra mesa, nuestras costumbres, nuestro hogar”, afirmó Neumann.

Daniela, para exponerse menos, eligió quedarse los fines de semana en casa, cosa que me causó tranquilidad ya que evitaba su trasladado y exposición, pero sus fines de semana se los pagué como extras. Con independencia de su sueldo. ¿Qué se pretende? ¿Qué porque no tiene ni residencia ni DNI no nos podemos ayudar mutuamente, ella recibiendo su salario y yo teniendo la tranquilidad del cuidado de lo más valioso que tengo (mis niñas)? Y no por el afán de buscar empatía, sino porque es la más absoluta verdad. Necesito trabajar, no solo porque siempre lo hice, porque quiero mantener en lo posible mi nivel de vida, sino para mantener el nivel de vida que siempre tuvieron mis hijas desde que nacieron”.

“¿Por qué los sindicatos u otras dependencias similares no se ocupan de ayudar a personas como a Daniela en la obtención de la documentación necesaria para que pueda acceder a lo que se conoce como trabajo en blanco? Desde el primer día que quiso trabajar en mi casa le pedí que realizara los trámites que mi contador necesitaba para inscribirla. Por supuesto que, mientras tanto, trabajó y le aboné su salario. ¿Qué pretendían? ¿Qué la dejara sin trabajo? Nunca quise tener trabajando a una persona en negro, pero también nunca quise que Daniela, conociendo sus necesidades, se quedara sin trabajar”.

Permítanme transitar mi enfermedad en paz. Respeten mi condición de mujer, trabajadora y madre”, concluyó.

Salud y  Movimiento

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