Distanciamiento 18 de junio 2020
Actualidad | relaciones sexuales | Sexo

Parejas y sexo: Cuando uno siempre tiene más ganas que el otro

Las diferencias en la libido pueden afectar en otros terrenos de la relación.¿Qué hacer en una pareja en la que uno siempre tiene más ganas que el otro?

Un tema muy común que se escucha en consulta de parejas es la queja debido a los distintos grados de libido de cada uno de los miembros que la integran. Es habitual escuchar que uno siempre tiene más ganas que el otro, o que uno siempre se siente presionado por el otro en el momento de conciliar el sexo. En todo vínculo hay aspectos que generan desacuerdos, que provocan malestar debido a las necesidades dispares de cada persona. Por tanto, lo fundamental no es evitar la diferencia, sino buscar la manera de que sea complementaria para ambos.

Además, la tendencia habitual es responsabilizar, poner el peso de la solución o de la culpa en el miembro de la relación que tiene menos deseo, en lugar de reconocer que ambos son igualmente responsables y lo importante es buscar la manera de manejar el problema, y resolverlo.

Te puede interesar: Los 10 sustitutos del sexo

¿Cómo se empata un ávido apetito sexual con una postura más pasiva en la cama? A continuación, una serie de pautas, de ideas para poder abordar este malestar que se ocasiona en la intimidad y que es tan común en las parejas amorosas.

  • Evitá la presión: Cuando juntamos presión y sexualidad lo único que obtenemos como resultado es desgana y sensación de obligación. Por ende, no debe presionar el que tiene más deseo ni tampoco se debe auto-presionar el que no lo tiene. Hay que respetar las necesidades de cada uno y no buscar aumentar los encuentros sexuales a través de la obligación ni la idea de tarea.
  • Empatizá con el otro: Tendemos a exigir, a hablar siempre desde el yo, desde el cómo me siento, qué necesito, etcétera, sin antes haber hecho el trabajo de ponernos en la piel del otro. ¿Cómo se puede sentir? ¿Cómo lo puedo ayudar? Si no nos cambiamos de silla, uno siempre se sentirá como un adicto al sexo y el otro como un apático sexual. Por tanto, antes de pedir, primero toca empatizar, aspecto fundamental para que las relaciones funcionen.
  • Reforzá positivamente: El castigo, el refuerzo negativo, no tiende a dar resultado en estos casos. Pero sí si comentamos aquello que nos gusta, si mostramos agradecimiento ante los pequeños cambios y tenemos paciencia. Debemos recordar que los avances son lentos y progresivos y no podemos esperar un giro de 180 grados en cuatro días. La fuerza de voluntad del cambio es lo más importante.
  • Contacto sin objetivo: Si querés que tu pareja tenga deseo debés permitir que sienta, que se relaje, y que no tenga la mente en lo que toca, sino en lo que le apetece. Por tanto, el erotismo, la sensualidad, las caricias, son aspectos esenciales para conectar.

Te puede interesar: Tener sexo con algún amigo puede fortalecer la relación

Si, en cambio, es la persona que tiene menos deseo la que asocia contacto con sexo, lo mejor es prohibir las relaciones sexuales hasta conseguir la comodidad del contacto. Si no se puede tener sexo no nos auto-presionaremos, porque no podremos ir hacia ningún sitio, y aprenderemos a sentir el ahora.

  • Cambiá de estilo de vida: Tanto en los casos en que hay mucho deseo como en los que hay poco, cuando estudiamos el tipo de rutina diaria y el estilo de vida de esas personas observamos que hay poco tiempo para uno mismo, tendencia al estrés, y al agotamiento. A cada persona le afecta de un modo distinto. A algunos les genera apatía sexual, desgana hacia el sexo, ya que el estrés les provoca falta de energía, poca motivación y ganas de descansar.

En cambio, en otros casos el estrés alimenta la necesidad de descarga, de desconexión, de tener una vía de escape como puede ser el sexo y, por tanto, tienden a tener más deseo. Por ello, tanto el que tenga exceso de ganas como el que tenga pocas es básico que analice qué aspectos puede cambiar en el día a día que ayuden a mejorar la sexualidad. Dedicate tiempo, busca cómo conectar con vos mismo y sentirte bien.

  • Gestioná tu deseo: Por supuesto, la sexualidad de cada uno es responsabilidad de cada uno. Eso significa que la persona de la pareja que tiene menos deseo quizás deberá buscar la vía de trabajarlo, de conectar más con el propio erotismo, leer lectura erótica, decodificar qué cosas son las que más disfruta y lo conectan en la intimidad con el otro, desinhibir ciertos pensamientos y externalizar el deseo.

En cambio, quien tiene una libido más elevada quizá también debe buscar vías de gestionarla, por ejemplo, con el autoplacer. Muchas veces, cuando hay una pareja ponemos sobre ella la presión de cubrir todas nuestras necesidades, y eso es imposible, así que debemos abrir la mente y aceptar el onanismo dentro de nuestra relación.

  • Comunicate: El aspecto fundamental dentro de una relación es la comunicación. Hablar de cómo nos sentimos es básico para conectar y sentirnos cómodos, aceptados, que nos entienden. No tengas miedo; expresá cómo te encontrás y qué necesitas. Seguro después de una conversación pausada y sincera salen ideas de qué hacer para resolverlo.
FUENTE: Fuente: Núria Jorba para La Vanguardia Clarín
Salud y  Movimiento

Dejá tu comentario