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Perfil y antecedentes del presunto femicida de Esperanza

El hombre de 28 detenido ayer había cumplido una condena por robar e intentar violar a la empleada de la panadería Santa Catalina en Santa Fe.

Tiene 28 años pero ya a los 22 fue detenido por un aberrante episodio ocurrido en Santa Fe. En julio de 2013 J.A.R. ingresó a una panadería del barrio Sur de la capital provincial, le dijo a la empleada que buscaba trabajo y en cuestión de segundos cruzó el mostrador y la atacó salvajemente para abusar de ella.

El hombre, se entregó este domingo y dijo haber sido el autor del crimen de Gabriela Degiorgio, una comerciante de Esperanza que fue asesinada a golpes el fin de semana en el interior de su local.

J.A.R. enfrentará este lunes a las 12,30 la audiencia imputativa en los tribunales santafesinos, en el marco de la investigación que lleva adelante el fiscal Alejandro Benítez.

Antecedentes

El primer caso del que se tenga registro fue aquel violento hecho en la panadería Santa Catalina. J.A.R. huyó del lugar sin lograr su cometido. Poco después caía preso por los propios datos que había dejado en el lugar.

El 28 de agosto de 2014, J.A.R. fue condenado por el Juzgado de Instrucción de la Sexta Nominación (en el marco del sistema conclusional de causas) a la pena de seis años de prisión, condena que venció el 15 de julio de 2019.

Algunos testimonios ubican a J.A.R. la semana pasada en la ciudad de Recreo, donde habría intentado atacar a una mujer embarazada, empleada de un negocio.

Este domingo se entregó a la justicia y confesó ser el autor del crimen de Gabriela Degiorgio, dueña del local de indumentaria femenina “Carmina” de la ciudad de Esperanza.

Degiorgio (36) fue asesinada a golpes el viernes 8 de noviembre, cuando se encontraba sola en el negocio que atendía. Es el mismo patrón del primer episodio ocurrido en la ciudad de Santa Fe.

Después de cometer el hecho, J.A.R. se habría dirigido a otro comercio esperancino, también atendido por una mujer. Estaba ensangrentado y la empleada le preguntó qué le había pasado. “Me peleé con un hombre”, le habría dicho antes de escapar. Las imágenes de este último negocio habría permitido determinar que era el mismo que había ingresado al negocio de Degiorgio minutos antes.

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