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Pinochet sufrió un infarto y está muy grave, pero el gobierno chileno evita hablar de su funeral.03 de diciembre de 2006 (clarin,eg)

Está en " condición de riesgo vital", aunque permanece "consciente" y "estable", el vocero de la familia dijo que recibió la extremaunción. Ante una consulta, un portavoz gubernamental consideró "de mal gusto" hablar sobre un funeral mientras aún está vivo. El ex dictador chileno Augusto Pinochet sufrió un infarto mientras descansaba en su casa del barrio La Dehesa y fue internado esta madrugada de urgencia en el Hospital Militar de Santiago. Según el último parte médico, su estado es "de extrema gravedad", aunque permanece "consciente" y "estable". "Sin duda un infarto al miocardio es una condición de riesgo vital. Y la edad del paciente hace que sea más grave", dijo el médico Juan Ignacio Vergara, uno de los profesionales que atiende a Pinochet, de 91 años. Además, Vergara informó que el ex dictador "fue sometido a un procedimiento de angioplastia para revascularizar el miocardio" y que "actualmente se encuentra estable". En las próximas horas, una junta médica determinará el procedimiento a seguir. Pinochet ya recibió la extremaunción, el sacramento que la Iglesia Católica le entrega a los enfermos con riesgo de muerte, según confirmó el vocero de la familia, Guillermo Garín. Pese a la gravedad del estado del ex dictador, el Gobierno se negó a hablar sobre cómo sería su eventual funeral. "Es de mal gusto hablar de funerales cuando las personas están con vida", respondió el portavoz Ricardo Lagos Weber al ser consultado al respecto por la prensa. "Estamos atentos a lo que digan los médicos y la presidenta Michelle Bachelet está informada", añadió el vocero. Cuando todavía era candidata a la Presidencia, Bachelet había rechazado la posibilidad de que el ex mandatario recibiera un funeral de Estado. Y tras asumir el Gobierno, puntualizó que ante una circunstancia como esa hay ciertas normas de protocolo que se deben cumplir. Cerca de la medianoche, el ex mandatario sufrió un infarto al miocardio y un edema pulmonar agudo y cerca de las 2 de la madrugada fue trasladado al Hospital Militar. Su esposa Lucía Hiriart, junto a dos de sus cinco hijos, están en el lugar desde el primer minuto. Con el transcurso de las horas, comenzaron a llegar decenas de familiares y amigos de la familia."El peligro de muerte ya pasó", aseguró el general retirado Luis Cortés Villa, director de la Fundación Augusto, que agrupa a partidarios del ex dictador. Por sus constantes problemas de salud, la Justicia decidió cerrar varias causas en su contra. No obstante, hace pocos días, un juez chileno lo procesó y le dictó la prisión domiciliaria como presunto autor del secuestro y homicidio de dos presos políticos cometidos en la "Caravana de la muerte", en 1973. El pasado 25 de noviembre, el ex dictador cumplió 91 años y en una declaración asumió la "responsabilidad política" por lo obrado bajo la dictadura que lideró entre 1973 y 1990, en la que según la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación fueron asesinadas casi tres mil personas. "Cerca del final de mis días quiero manifestar que no guardo rencor a nadie, que amo a mi patria por encima de todo, y que asumo la responsabilidad política de todo lo obrado", señaló a través de un mensaje leído por su esposa.

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