Opinión |

Rusia: los muertos son 340, pero Putin se mantiene firme.05 de setiembre de 2004 (derf)

El presidente ruso afirmó que la única opción que tiene su gobierno es combatir a los rebeldes chechenos
-Continuo ayer la macabra tarea de identificar a centenares de víctimas del ataque, muchos de los cuales son niños. “Los terroristas creen que son más fuertes que nosotros, que pueden asustarnos con su crueldad o paralizar nuestra voluntad”, desafió ayer el presidente Vladimir Putin en su primer mensaje televisado a la nación desde el fin de la crisis de rehenes de Osetia del Norte, en la que según las últimas informaciones murieron 340 personas, y casi la mitad de esa cifra son niños.

“Parecería que enfrentamos dos opciones, combatirlos o acceder a sus exigencias”, afirmó el mandatario, quien señaló que uno de los objetivos de los terroristas es potenciar el antagonismo étnico en la zona del Cáucaso.

“Como presidente, como jefe del Estado, como un hombre que dio su promesa de defender su país, su integridad territorial, y como un simple ciudadano de Rusia, estoy convencido de que simplemente no tenemos opciones”, concluyó Putin. Así, pese al nuevo final sangriento que le toca enfrentar a raíz de un acto terrorista con rehenes incluidos, ratificó que no negociará con los rebeldes chechenos y redoblará la ofensiva.

Por lo pronto, un grupo de hombres encapuchados que se desplazaban en vehículos blindados se llevó el jueves a treinta allegados del líder independentista checheno Aslan Masjadov, entre ellos su esposa, según reveló ayer su portavoz Ahmed Zakayev a la radio Eco de Moscú. “El 2 de setiembre, cuando yo negociaba con (el presidente de Osetia del Norte) Alexandre Dzasojov y el (ex presidente ingush) Ruslan Auchev sobre una eventual participación de Aslan Masjadov en la solución de la crisis de los rehenes de Beslan, los parientes de Masjadov fueron detenidos”, precisó Zakayev. “No tenemos noticia de ellos desde entonces”, aseguró.

Masjadov se ofreció para ayudar “sin ninguna condición” a buscar una salida pacífica a la toma de rehenes, al tiempo que afirmó que no tenía “relación con los secuestradores”.

De hecho, el Servicio Federal de Seguridad ruso atribuyó el copamiento a la facción del líder checheno separatista Shamil Basáyev, aunque también lo relacionó con Al Qaeda y dijo que 10 de los miembros del comando eran árabes y el resto chechenos e ingushes.

Inclusive, el grupo que tomó el colegio presentó exigencias como la retirada de las tropas rusas de Chechenia y la liberación de prisioneros ingushes y chechenos.

Pero Putin parece decidido a atacar en todos los frentes. “Hemos mostrado debilidad ante el peligro, y los débiles resultan golpeados”, dijo el presidente.

En ese sentido, el mandatario prometió reforzar la unidad de Rusia y la seguridad en el Cáucaso norte.

“Debemos crear un sistema de seguridad mucho más eficiente. No hemos prestado la debida atención a los asuntos de seguridad y defensa. En el futuro cercano daremos los pasos destinados a fortalecer la unidad del país”, concluyó el mandatario ruso.

Putin llegó en avión a Beslan en la madrugada de ayer, cuando todavía se elevaban columnas de humo de las ruinas de la escuela.

“Comparado con los actos más crueles del pasado, este acto terrorista ocupa un lugar especial porque fue dirigido contra niños”, dijo durante una reunión con funcionarios regionales, que fue transmitida por la televisión rusa.

La toma de la escuela por los extremistas siguió a un ataque desatado el martes contra una estación de trenes de Moscú, donde ocho personas perdieron la vida, y a la caída de dos aviones rusos a reacción, ocasionada según funcionarios por explosiones a bordo, que provocaron 89 muertos.

En su aparición pública, el presidente ruso también recalcó que los agentes de seguridad no habían planeado asaltar la escuela, en un aparente intento por evitar cualquier crítica de que fue el gobierno el que ocasionó el baño de sangre. En cambio, acusó a los atacantes de tratar de crear un conflicto étnico en la conflictiva región del Cáucaso.

“Uno de los objetivos de los terroristas es inspirar el antagonismo étnico y volar el Cáucaso del Norte”, señaló. “Cualquiera que ceda a tales provocaciones será visto como cómplice del terrorismo”, añadió.

Rusia libró en los últimos 10 años dos guerras en Chechenia para aplastar al movimiento independentista en esa república autónoma del Cáucaso ruso, un conflicto que dejó más de 100.000 muertos, según evaluaciones de entidades humanitarias.

Mientras tanto, el fiscal auxiliar ruso Sergei Fridinsky informó a la prensa que durante la crisis perecieron 340 personas, entre ellas 155 niños, así como 26 atacantes. Esa cifra eleva el total de muertes por encima de los 250 mencionados previamente por los funcionarios.

Docenas de personas se congregaban ayer ante las listas de sobrevivientes divulgadas por el hospital de Beslan, en busca de los nombres de sus seres queridos desaparecidos.

Las víctimas fatales incluyen más de 10 miembros de las fuerzas especiales muertos en el curso de la operación de liberación de los rehenes, informó una fuente del Ministerio del Interior osetio a la agencia de noticias rusa Interfax.

Otros 18 miembros de las fuerzas especiales resultaron heridos, indicó la misma fuente.

Entre los muertos también figuran dos civiles miembros de los equipos de rescate que trabajaron en el lugar de la tragedia.

En cuanto a los heridos, los funcionarios médicos dijeron que más de 542 personas, de las cuales 336 son niños, fueron hospitalizados como resultado de la crisis.

El horror relatado por los jóvenes que sobrevivieron

Según los médicos de Beslan, lo primero que confesaron los niños liberados fue que tuvieron que beber su orina, traumatizados por el miedo y el calor. Sin embargo, no pasó mucho para que trascendiera que hubo ejecución sumaria de los hombres más fuertes y violaciones a las jóvenes, además de otras humillaciones.

“Tenía sed. Los bandidos no nos daban agua. Decían que estaba envenenada. Bebíamos a escondidas cuando íbamos al baño. Nos dejaban salir rara vez. Las personas orinaban en las botellas y lo bebían después”, contó Asamas, de 10 años.
“No sólo los niños, sino los adultos estaban desnudos. Cuando los guerrilleros nos ordenaban que nos tumbáramos boca abajo, nos apilábamos unos encima de los otros porque no había suficiente espacio”, reveló al diario Izvestia Diana Gadjinova, de 14 años, una de las rescatadas en el asalto de las fuerzas de seguridad. “Los bandidos exigían que dejáramos pasillos libres para que pudieran desplazarse libremente. Amenazaban con tirar sin aviso si un pie o una mano sobresalía”, añadió.
“Cuando todavía nos dejaban ir al baño, algunos niños pasaban escondidos a una sala vecina donde había flores. Se las metían en la boca. Otros las escondían en su ropa interior para compartirlas con los compañeros”, relató la joven. Fue lo único que ingirieron durante el secuestro. Muchos niños habían ido a la escuela con ramos de flores para ofrecérselos a sus profesoras con motivo de la vuelta al colegio el 1º de setiembre, el mismo día del secuestro.
“Hicieron salir a hombres del gimnasio y los ejecutaban en los pasillos”, agregó la adolescente. “El primer día los guerrilleros fusilaron a 10 hombres, los más corpulentos, ya que habrían podido oponer resistencia”, confirmó, por su parte, la cocinera Sima Albegova, que también fue rehén.
“Los guerrilleros dividieron a los niños en grupos y colocaron entre ellos granadas. Colgaron una bomba en el gimnasio de la que pendía una bandera oseta. El grupo donde estaba mi hija estaba vigilado por cuatro personas, de ellas dos mujeres con cinturones de explosivos”, señaló al diario Gazeta Indira Dzetskelova, cuya hija Dzerasa, de 12 años, logró huir por una ventana rota del gimnasio. Dzerasa también contó a su madre que los secuestradores violaban a las jóvenes en la sala de al lado.

Europa desconfía y pide explicaciones al Kremlin

La Unión Europea (UE) terminó de dejar en claro que tiene fuertes sospechas en cuanto a la responsabilidad que tendrían las autoridades rusas en el trágico desenlace de la toma de la escuela de Osetia del Norte por separatistas chechenos. Por tal razón insistió en pedirle explicaciones al Kremlin, pese al contundente rechazo que esa actitud provocó en el gobierno de Vladimir Putin.
“Lo que pasó conmovió al mundo y las imágenes suscitan la pregunta de si ese haya sido el mejor modo de afrontar el problema. Estamos entonces legitimados para hacer preguntas y buscar prevenir estos hechos”, sostuvo el canciller holandés Bernard Bot, quien en nombre de la UE pidió a Rusia que explique las circunstancias que rodearon la crisis de los rehenes y el caótico rescate que terminó en un baño de sangre.
El canciller ruso, Serghei Lavrov, calificó de “blasfemia” el comunicado emitido anteayer por la presidencia holandesa de la UE en el que el bloque europeo pidió “explicaciones” a su gobierno sobre la crisis de rehenes y el caótico rescate que terminó en un baño de sangre. “En una situación tal, en la que el mundo entero sabía que la prioridad era salvar a los niños, y que no iba a haber asalto, consideramos blasfemas las declaraciones del ministro”, afirmó Lavrov.
Asimismo, en declaraciones a la prensa durante una visita a El Cairo, Egipto, el canciller ruso dejó ver sus sospechas de que Bot puede haber ofrecido “alguna asistencia a personas como Ajmed Zakayev, quien manifestó abiertamente en Londres que esto es todo culpa de Rusia”.
Zakayev, asesor del ex presidente y líder separatista checheno Aslan Masjadov, fue detenido en Dinamarca a pedido de las autoridades rusas, que reclamaban su extradición por cargos de terrorismo. Pero tanto Dinamarca como el Reino Unido, donde se encuentra actualmente, rechazaron la exigencia del Kremlin.
“Algunas personas cercanas a los odiosos líderes chechenos hallaron refugio frecuentemente en otros países, incluyendo naciones europeas, y no fueron extraditados a Rusia”, destacó Lavrov.

Se escuchan voces de autocrítica en el mundo árabe

Las imágenes de niños rusos heridos o muertos luego del asalto a la escuela de Beslan horrorizó a musulmanes en el Medio Oriente, que no descartan violentas reacciones contra los seguidores del islam. Un prominente periodista árabe escribió que los musulmanes deben admitir el hecho de que los musulmanes son los principales causantes del terrorismo. “Nuestros hijos terroristas son el producto final de nuestra corrupta cultura”, escribió Abdulrahman al-Rashed, gerente general de la emisora de televisión Al-Arabiya, en el diario Asharq Al-Awsat.
Ahmed Bahgat, un musulmán columnista del principal diario de Egipto, Al-Ahram, afirmó que las imágenes “muestran a musulmanes como monstruos que se alimentan de la sangre de los niños y del dolor de sus familias”. Y añadió que todos los enemigos juntos del islam no han causado tanto daño “como lo han hecho estos supuestos hijos del islam”.

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