Distanciamiento 18 de junio 2020
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Un grupo para "treintañeros" que nunca tuvieron sexo

Absolute Beginners, Principiantes Absolutos, según su traducción, reúne a hombres y mujeres alemanes que siguen siendo vírgenes mucho después de los 18 años. Una vida sin caricias, besos ni sexo: Lo que para la mayoría de la gente es inimaginable, es una amarga realidad para Peter Krause (nombre ficticio). Porque este hombre de 36 años nunca tuvo una novia, y menos aún relaciones sexuales. Sin embargo no está solo. Mientras los medios informan regularmente sobre la "primera vez" de los adolescentes, lejos de la opinión pública viven numerosos hombres y mujeres adultos que siguen siendo vírgenes aún mucho después de los 18 años. A nivel nacional se han unido en Alemania en varios grupos que se autodenominan "Absolute Beginners" (Principiantes absolutos). No hay cifras extactas. Los afectados se avergüenzan demasiado o simplemente son ignorados por los estudios científicos. La central federal de información de salud en Colonia, sin embargo, sabe que con 18 años aún un tercio de todos los y las jóvenes son vírgenes. No está claro cuándo realizan su primera experiencia sexual. El investigador de temas de sexo alemán Kurt Starke estima, según estudios propios, que hasta diez por ciento de los egresados masculinos de la educación superior aún no han mantenido relaciones sexuales. "No es un problema de distintas capas, toca a profesores, pilotos y abogados al igual que a desempleados", señala el autor Arne Hoffmann, que ya escribió un libro sobre este tema. Agrega que las causas podrían ser detalles aparentemente sin importancia en la edad infantil y juvenil que se potencian con los años, por lo cual a los 40 hombres y mujeres siguen estando solos. "Las causas de este problemas son muy diversas", explica Hoffmann. "Por sólo dar un ejemplo: Cuando a los niños no les gusta el deporte y son descartados por sus pares para ser miembros de equipos deportivos, probablemente luego son cada vez más excluidos en otras áreas". Si luego además huyen hacia sus textos escolares porque parecen especialmente inteligentes o porque desean autoafirmarse con buenas notas, adquieren rápidamente la fama de ser estudiantes que preparan mucho sus lecciones y que se distinguen más por la aplicación que por el talento. Y apenas son invitados a las fiestas, donde los otros realizan sus primeros intentos de acercamiento con el sexo opuesto. A Peter Krause le pasó algo parecido. Sin embargo no sólo no le interesaba el deporte y era poco ágil, sino que además durante largo tiempo simplemente no le interesaron las mujeres. Sólo cuando en los últimos años de la secundaria sus amigos ya tenían sus primeras relaciones, notó que también le gustaría tener una compañera. Sin embargo, para entonces ya le faltaban algunos años de experiencia con el coqueteo y el juego previo con las chicas. Entonces se aferró a sus estudios y durante largo tiempo se tranquilizó diciendo: "Primero termina la universidad, antes de todas formas tienes poco tiempo". Ahora tiene 36 años, aún está sin novia y quiere cambiar eso de una vez por todas. Recibe apoyo en el grupo berlinés de autoayuda de los "Absolute Beginners". El nombre viene de una canción de David Bowie, que dice: "I've nothing much to offer, there's nothing much to take, I'm an absolute beginner" (No tengo mucho para dar, no hay mucho para tomar, soy un principiante absoluto). En los encuentros regulares, los miembros del grupos intercambian experiencias y se apoyan mutuamente. "Aunque algunos afectados lidian muy bien con su situación, la mayoría sufre con ella", señala Hoffmann basándose en su experiencia. "Son muy infelices, tal como otras personas son infelices por otras cosas en su vida, aunque frecuentemente se han acostumbrado a realizar su vida sin una pareja". Peter Krause sabe de eso. "Durante mucho tiempo no fui infeliz con mi situación, pero desde hace algunos años realmente duele cuando paseo los domingos solo por el parque y veo todas esas parejas. Entonces anhelo especialmente tener una relación propia", cuenta. Agrega que lo difícil es que muchos amigos tienen sus propias novias y frecuentemente siente que sobra. "Sin embargo, ya noté que no sólo debo afligirme, sino cambiar de forma activa", dice Krause. En su vida diaria intenta ser abierto con otras personas y especialmente hablar más con mujeres desconocidas. "No es fácil y cuesta superarse, pero lentamente funciona cada vez más". Por eso espera pronto dejar de ser un "Absolute Beginner". Ya puso el primer aviso de contacto en el periódico.
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